La Fundación celebra el final de curso con una eucaristía de acción de gracias en la Catedral de Córdoba
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El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, ha presidido la celebración, destacando la labor y el compromiso de la comunidad educativa.
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Profesores y personal de la institución se han reunido para dar cierre a un año escolar marcado por los retos, el aprendizaje y el trabajo compartido.
La Santa Iglesia Catedral ha acogido la mañana de este lunes la tradicional misa de final de curso, una celebración que ha reunido a profesores, directivos y personal de la Fundación en el templo principal de la Diócesis. La eucaristía, presidida por el obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, ha servido como un espacio de encuentro para culminar el año académico “unidos en la oración, celebrando el camino y dando gracias por todo lo vivido”.
El presente curso escolar, que hoy se cierra en torno a la mesa del Señor, ha estado definido por una intensa actividad. Desde la institución se destaca que se ha tratado de un periodo lleno de “retos, aprendizaje y momentos compartidos”, superados gracias al esfuerzo conjunto de toda la comunidad.
«Deseo que los frutos que los docentes han sembrado en los alumnos sean visibles y hagan que los niños y jóvenes se labren un futuro dentro del mundo y de la Iglesia para bien de todos». > — Monseñor Jesús Fernández, obispo de Córdoba.
Durante su homilía, el prelado ha expresado su profunda gratitud a Dios por la dedicación de los profesores y responsables de la educación, transmitiéndoles un mensaje de reconocimiento en nombre de toda la Iglesia diocesana. Monseñor Fernández ha hecho hincapié en la trascendencia de la labor docente, cuyo impacto espiritual y formativo es clave para que las nuevas generaciones construyan un futuro sólido y con valores.
Reconocimiento a la vocación y la entrega diaria
Por su parte, los representantes de la Fundación han aprovechado este encuentro para manifestar su agradecimiento público a cada uno de los miembros de la institución, poniendo en valor su “entrega diaria y vocación” inquebrantable en el acompañamiento del alumnado.
Con esta celebración litúrgica se da inicio al periodo de descanso estival. La Fundación ya trabaja en el horizonte del próximo mes de septiembre, momento en el que se reanudará la actividad académica con nuevos retos, proyectos y la ilusión renovada de seguir mejorando en su misión educativa.










