El ISCCRR Beata Victoria Díez clausura con éxito rotundo su primer curso especializado para el equipo docente y de administración de la Fundación.
Monseñor Jesús Fernández destacó que proteger a los alumnos nace de la «responsabilidad y el respeto», y no del miedo.
El Instituto Superior de Ciencias Religiosas (ISCCRR) Beata Victoria Díez ha vivido un hito clave con la clausura y entrega de diplomas de la primera edición del curso «Protección de los Menores en la Iglesia». Esta iniciativa pionera ha cerrado sus puertas con un éxito rotundo, teniendo como principales protagonistas a los profesores y al personal de la Fundación Diocesana Santos Mártires, quienes han completado con éxito esta especialización.
Con esta formación, la Fundación da un paso al frente en su compromiso por garantizar entornos escolares completamente seguros, dotando a sus equipos docentes, directivos y de administración de las herramientas necesarias para la prevención y el cuidado de la infancia en todos sus centros educativos.
Educar desde la responsabilidad, no desde el temor
El acto de clausura contó con la presencia y el respaldo del Obispo, Monseñor Jesús Fernández, quien felicitó expresamente a los profesionales de la Fundación por su implicación. Durante su intervención, el prelado recordó que el cuidado de los alumnos en el ámbito educativo debe responder a una vocación de servicio y no a dinámicas defensivas:
«Proteger a los alumnos no nace del miedo, sino de la responsabilidad y el respeto. Educar es una de las tareas más hermosas y exigentes, porque significa acompañar a niños y jóvenes para que descubran su dignidad y se abran al futuro con confianza».
Compromiso con la excelencia y el cuidado del alumnado
Gracias a la culminación de este curso, las aulas de la Fundación Diocesana Santos Mártires cuentan desde hoy con profesionales aún más preparados para escuchar, acoger y proteger de manera integral a cada niño y joven. Desde la dirección del ISCCRR Beata Victoria Díez se ha trasladado un profundo agradecimiento a todos los asistentes por su dedicación y por decidir convertirse de forma activa en «constructores de entornos seguros».
Con el éxito de esta primera convocatoria, tanto el ISCCRR como la Fundación Diocesana Santos Mártires reafirman su compromiso ineludible con la formación continua de su personal, la transparencia y la creación de espacios de tolerancia cero ante cualquier tipo de vulneración de los derechos de los menores.















